
"Los robots no pueden adaptarse tan fácil a los niveles tan complejos de individualización y las muchas variantes que tenemos hoy día. Estamos ahorrando dinero y garantizando nuestro futuro al emplear más personas."
Aunque los defensores de la manufactura automatizada están del lado de la robótica, Mercedes-Benz dice que la mano de obra humana es más eficiente si trabaja en combinación con máquinas y argumenta que en su planta de Sindelfingen, en Alemania, puede incrementar hasta 25% su cuota de 400,000 autos al año con esta estrategia. "En lugar de tener que reprogramar los robots de la línea de ensamblaje, dejamos todo como está y hacemos que los trabajadores se encarguen de los procesos complejos".

Pero Mercedes-Benz no es el único que está recurriendo a esta regresión de las viejas prácticas de fabricación, también BMW y Volkswagen —en especial su subsidiaria Audi—, ya que ambos dicen que es el único modo de adaptarse a los constantes cambios en las tecnologías automotrices. Por supuesto, también está influyendo la proliferación de autos eléctricos y que toda la industria comienza a moverse en esa dirección.
Es reconfortante saber que en una actualidad en la que los robots son cada vez más parecidos a los humanos, nuestra raza todavía tiene mucha utilidad en las plantas de manufactura. La pregunta es ¿por cuánto tiempo más?