Este mercado fue construido sobre las vías donde diariamente pasan trenes mientras los vendedores quedan a unos centímetros del ferrocarril en movimiento. Una vez que éste pasa, los marchantes colocan nuevamente sus lonas y todo vuelve a la normalidad. En el mercado se vende de todo, desde frutas y verduras hasta carne y especias.
Los trenes pasan 7 veces al día y el proceso es el mismo todas las semanas: viene el tren y todos se resguardan, una vez que pasa todos se acomodan como si nada hubiera pasado. Los turistas ven este lugar como un sitio interesante y punto de interés obligatorio si se visita Tailandia.
En mayo de este año, se anunció que el mercado cerraría sus puertas por una renovación. En noviembre, los comerciantes volverán a este famoso mercado para instalarse y seguir con sus actividades comerciales. No sé qué está peor, estar a las vivas para que no te atropelle un tren o tener que cuidarte de secuestradores, rateros y chacas en nuestro folclórico Tepito.