Técnicamente, esta cobertor está fabricado con el mismo material que se usa en los chalecos antibalas del ejército y la policía. En lugar de que los niños usen una prenda de ese tipo, el Bodyguard se desdobla para crear una cubierta que protege el cuerpo completo del infante, y se dobla para almacenarse y llevarse en la espalda como si se tratara de una mochila.
Sin duda, esta solución puede salvar muchas vidas, el único problema es que su precio ronda los $1000 USD. Aunque ProTecht espera que las escuelas y asociaciones unan esfuerzos para comprar el producto al mayoreo y recibir un mejor precio, la realidad es que aún y con descuento, el Bodyguard Blanket estará lejos del alcance de muchos distritos escolares de bajos recursos.

Es interesante que se desarrollen productos como éste, pero a la vez es triste pensar en las razones por las cuales se crearon. De cualquier manera, vale la pena tener en mente este tipo de productos que algún día podrían salvar la vida de algún joven.