Tras meses de acusaciones y líos legales entre LG y Samsung por una supuesta violación de patente sobre tecnología OLED, los representantes de ambas compañías prefirieron llegar a un acuerdo fuera de la corte, “con tal de evitar más controversias”.
Todo comenzó a mediados de 2012 cuando LG acusó a su competencia ante la suprema corte de Corea del Sur, alegando que había violado numerosas patentes de tecnología OLED, en particular para la fabricación de Galaxy S III y Galaxy Note. La respuesta de Samsung fue que la propiedad intelectual de su rival carecía de innovación y por ende, se invalidaba el argumento.
Lo desconcertante del caso y que se suma a la polémica es que en junio pasado 11 empleados de Samsung fueron arrestados bajo el cargo de filtrar información de la AMOLED TV a LG. Fuera del supuesto espionaje, los directivos dicen preferir otras vías menos rígidas para dar solución al problema y que revisarán “cada caso a la vez”.