Los atacantes aceptaron la propuesta y, después de que los servicios en línea de ambas compañías comenzaron a regresar a la normalidad, atribuyeron el cese de hostilidades a Dotcom. El problema es que éste sería el segundo incidente en el que un grupo de cibercriminales obtiene un beneficio directo tras vulnerar los sistemas de una compañía y el precedente y las posibles repercusiones son inquietantes.
Esta situación se hizo aún más evidente cuando un segundo grupo de hackers, que operan una cuenta de Twitter distinta a la que hizo el pacto con Dotcom, comenzó a atacar la PlayStation Network poco tiempo después de la supuesta resolución. Y, aunque parece que en este caso los atacantes sí forman parte de otra ala de Lizard Squad, cuando alguien comienza a regalar membresías de Mega, con un valor de $99 USD, para detener un ataque DDoS, los demás tiburones no tardarán en oler la sangre en el agua. Las acciones de Kim Dotcom bien podrían anunciar la llegada de una nueva oleada de ataques a servicios de juego en línea o, inlcuso, redes sociales.
Por ejemplo, al momento de escribir esta nota, los hackers de Lizard Squad ya están atacando la red Tor. Quizás Amazon quiera intervenir, ofreciendo tarjetas de regalo para detener los ataques.