Mediante un comunicado oficial, el fundador de WikiLeaks arremetió contra el filme, ya que, según él, el guión tomó una dirección muy diferente de la realidad y que los eventos son demasiado tendenciosos.

"La gente ama la verdadera historia de WikiLeaks: un pequeño grupo de periodistas y activistas de la tecnología que se arriesgaron a denunciar la corrupción y la criminalidad del estado. Esta película no es acerca de eso, se trata de medios contra medios".
En opinión de Assange, es preferible que se elimine el nombre de su organización y se diga que es una historia basada en hechos reales. "¿Dónde está nuestra vocera principal Kristinn Hrafnsson, 3 veces ganadora del premio al periodista del año, a la que mandamos al Iraq devastado por la guerra? ¿Dónde está la valiente periodista Sarah Harrison que estuvo protegiendo a Edward Snowden durante 39 días en un aeropuerto de Moscú y que fue exiliada del Reino Unido?"
Además de las quejas respecto a cómo se retrataron las actividades de la organización, Assange sostuvo que su personaje está estereotipado bajo una luz que ni siquiera corresponde: "El resultado es un festival geriátrico de bostezos que sólo encantará al gobierno de Estados Unidos".
Esta producción cinematográfica es parte de una reciente oleada de intentos por recapitular la historia del mundo de la tecnología, desde la biografía de Steve Jobs hasta las crónicas de los piratas que emergieron de Silicon Valley.