
Lo que parecía digno de las aventuras de Harry Potter al fin será una realidad: un grupo de investigadores de la Universidad Berkley —en California, Estados Unidos— desarrollaron una cubierta ultra delgada, de apenas 80 nanómetros de grueso, que puede redireccionar los rayos de luz para crear una ilusión óptica y así dar la apariencia de que un objeto está escondido.
Los científicos involucrados con el proyecto bautizaron a su invento "capa de invisibilidad", pero en realidad no es que haga desaparecer las cosas, sino que las muestra distintas de lo que son realmente. Por ejemplo, si una persona se cubre con esta capa, la superficie —llamada metasuperficie— crea un efecto visual para que en lugar de que se vea su silueta, parezca que hay un objeto plano.

Claro, la ilusión se acaba cuando hay movimiento, pero al menos se trata de un gran salto evolutivo en comparación con métodos previos. Hasta hace poco tiempo, la única forma de crear el mismo efecto visual era con una cubierta gigantesca, que a veces pesaba el doble que una persona promedio.
Todavía falta mucho para refinar el proceso y dado que se trata de una investigación universitaria, tendremos que esperar varios años antes de que siquiera se vuelva en un producto —si acaso primero tendría utilidad industrial o militar—. El siguiente paso será mejorar la ilusión óptica, para camuflajear los objetos manera más eficiente con el entorno.