Ahora bien, los números son engañosos, pues aunque Internet Explorer posee 57.7% del mercado, se trata de un total compuesto por las diferentes versiones disponibles. Por ejemplo, aún cuando IE6 e IE7 ya están descontinuados y la compañía no les da soporte, mantienen cautiva a 6.23% de la audiencia, mientras que IE8 tiene predominio absoluto, con 21.39%.

Lo anterior es resultado de las limitantes, ya que los usuarios con Windows XP no pueden actualizar más allá de la versión 8 del navegador. Es interesante que la adopción de IE10, que acompaña Windows 8, está por encima de 19.45%, dado que el sistema operativo es relativamente nuevo, pero al final, Microsoft tiene un serio problema de fragmentación que probablemente no se solucione pronto, ante la renuencia del consumidor de abandonar XP.
En comparación, 18.58% de los internautas utiliza Firefox y sólo 15.98% prefiere Chrome. Lo desconcertante de las cifras es que el uso de dispositivos móviles para surfear la red es cada vez más alto y con ello, debería reducirse el porcentaje que ostenta Internet Explorer, pues la aplicación sólo está disponible para ambiente Windows y si bien la plataforma es predominante en PC, su fracción de smartphones y tablets es mínima.
Veremos qué sucede dentro de un par de años, si se cumple la predicción de que las computadoras serán relegadas para favorecer los móviles.