
Los algoritmos de Wolfram aprenden de las experiencias previas, eso quiere decir que mejoran cada vez que se utilizan. Este sistema trabaja con redes neuronales para ubicar el objeto y reducir las posibles concordancias hasta encontrar la que más se parezca. Cada capa de la red trabaja a un grado de detalle distinto. Primero identifican el brillo y color de cada pixel de manera individual; después, detectan cómo se conjuntan para formar bordes y sombras, y finalmente se unen para identificar características como ruedas, ojos, pétalos o cualquier otro detalle que ayude a reconocer el objeto.
Si quieres probar esta interesante herramienta y a la vez contribuir a que siga mejorando, lo único que tienes que hacer es entrar en el sitio de The Wolfram Language Image Identification Project desde tu computadora o smartphone y subir la imagen que quieras para ver si la inteligencia artificial acierta.
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