En opinión del director general de Intel, Paul Otellini, el ámbito de las tablets se fusionará con el mundo de la PC para dar pie a un dispositivo híbrido que supla todas las necesidades, aunque tendría un marcado enfoque a funcionalidad, flexibilidad y conectividad.
Los comentarios, que se dieron en el marco del más reciente reporte fiscal de la compañía, hacen referencia a la nueva línea de procesadores que desarrolla Intel para smartphone y tablets, llamados Haswell, cuya misión es competir contra ARM y Tegra en la carrera de eficiencia.
Y es que de acuerdo con el directivo, el diseño de la PC está a punto de dar un tremendo salto en su evolución, opacando la creciente presencia de las tablet. “Estamos frente una transformación radical en las experiencias computacionales, en la que los gabinetes tradicionales darán paso a plataformas más amigables, e interfaces con mayor personalización” afirma Otellini, asegurando que muy pronto no tendremos que elegir entre tablet y laptop, pues con Windows 8 se creará un puente ideal de interacción y convivencia de aplicaciones.
El máximo representante de Intel toma la oportunidad para presumir que además de Haswell, sus ingenieros están desarrollando otro procesador aún más avanzado que bajo la denominación Broadwell, “impulsará el rendimiento de los dispositivos mucho más allá de lo que siquiera se creía posible, prácticamente al nivel de lo que puede lograr una PC de nueva generación”.
Al final, Otellini considera que su firma puede tomar la delantera frente a su competencia, dado que los dispositivos móviles comienzan a convertirse en computadoras miniatura, y dice que “eso es algo en lo que Intel tiene excepcional habilidad”.