
De acuerdo con Krasnov, los usuarios podrán sentarse sobre una superficie sensible al tacto y, según su postura, su personaje se moverá hacia delante, atrás o los lados, además de que podrán girar para voltear la cámara. La idea original es que el periférico, que obviamente nunca superará la precisión de un mouse, apoye experiencias de realidad virtual.
Por otro lado, el componente bucal es básicamente un paladar dental con un sensor óptico que detecta los movimientos de la lengua y permite al portador controlar un cursor y hacer clic en un botón, justo como lo haría con un mouse tradicional, esto a cambio de la habilidad para comunicarse de manera oral con sus semejantes y de la cesión de su dignidad.
Valve reveló recientemente que mostrará un prototipo de hardware diseñado para experiencias de realidad virtual; sin embargo, es poco probable que esté relacionado con el trabajo de Krasnov.