Qubea lanzó hace poco una campaña en Kickstarter con miras a recaudar $120,000 dólares para lanzar Rever 3D, una impresora 3D diseñada para que todos los pequeños den vuelo a la imaginación y traigan sus mejores creaciones a la vida.
Uno de los detalles más interesantes del proyecto es que el producto en su totalidad, empezando por el diseño, fueron creados para ser simples y llamativos; por ejemplo, la cubierta Fontal del área de construcción parece el visor de un casco espacial. Según el fabricante su diseño busca, además de brindar seguridad, al no permitir que un niño pequeño meta la mano durante la construcción, hacer que el producto sea más accesible y ofrezca la posibilidad de ver el proceso en todo momento.
Y aunque actualmente la Rever 3D ha logrado recaudar un tercio de los $120,000 dólares que necesita, será interesante saber realmente cuánta gente está dispuesta a financiar y comprar un producto de $299 dólares (el precio de la aportación más baja que asegura recibir una impresora con todo y envío a la mayor parte de Latinoamérica) para soltarlo sin supervisión a un menor, como sugieren los videos de la campaña.
Al terminar su campaña en Kickstarter, la Rever 3D tendrá un costo de $399 dólares, más envío, lo que nos hace cuestionar aún más su enfoque infantil. Aunque quizás también deberíamos considerar que darle un iPad de $9000 pesos a un niño cada vez es más común.