En CES 2016 esta compañía dijo que su crecimiento tan acelerado la podría llevar en 2018 a superar a Samsung y Apple, tanto en ventas, como en relevancia en la industria tecnológica. De cierto modo tiene argumentos para presumir, pues sí es verdad que ha escalado muy rápido en últimos años y, de hecho, en China superó en poco tiempo a Xiaomi, que era el rey indiscutible de los smartphones en aquellas tierras asiáticas.

Ahora que la clave del éxito de Huawei no es la misma que la de Samsung y Apple, pues en lugar de tratar de apostar por el dominio de la categoría premium, está adueñándose de la gama baja. El CEO de Huawei, Richard Yu, considera que los teléfonos de bajo costo que ofrece su compañía se convertirán en una moda igual de disruptiva que el iPhone, con la diferencia de que “no tendrás que donar un riñón para comprarte uno”.
Es más, la gente de Huawei confía tanto en lo especial de sus productos, que catalogan al Mate 8 —un Nexus 6P con interfaz idéntica a iOS 9— como algo completamente nuevo. Tan nuevo que hasta le pusieron su propio nombre: la Mategoría.

Dejando atrás las bromas ridículas y de mal gusto que hizo Huawei durante su conferencia en CES 2016, lo interesante es que su chip Kirin evolucionó un poco más y al parecer ya está al nivel del Snapdragon 810 de Qualcomm o el S6 de Samsung, con la supuesta ventaja de que es más barato. De ahí que los teléfonos de Huawei sean más económicos. Falta ver si en una prueba de poder y desempeño la tecnología de Huawei es capaz de vencer a sus rivales.