
Por medio de un comunicado, la oficina de policía de Victoria, Australia, dio a conocer que un sujeto fue acusado de utilizar un drone para introducir drogas a una prisión y puesto a disposición de las autoridades correspondientes.
Según el reporte, un hombre y una mujer fueron encontrados dentro de un automóvil con un drone de 4 motores y una pequeña cantidad de drogas. El vehículo con los sospechosos se encontraba estacionado cerca de una prisión de la ciudad de Melbourne; sin embargo, no hay pruebas fehacientes de que el contrabando haya sucedido. El sospechoso de 28 años, que fue acusado por posesión de sustancias prohibidas e intención de actividad criminal, deberá presentarse en la corte la próxima semana.
Esta no es la primera vez que las aeronaves a control remoto se utilizan para el contrabando en cárceles. En noviembre del año pasado, la policía del estado de Georgia arrestó a 4 personas por introducir tabaco en una prisión. Otro caso se dio en 2011, cuando la policía rusa confiscó 700 gramos de heroína que iban a ser enviadas por aire a un convicto que esperaba ser juzgado.