Ayer por la noche, varias cuentas de la cadena noticiosa CBS fueron tomadas por un grupo de hackers, quienes aprovecharon la intrusión para informar de la delicada situación sociopolítica en Siria. Hoy, el Ejército Electrónico Sirio reclamó autoría por el atentado, alegando que tiene “un compromiso por comunicar al mundo la verdad”.
[leftquote]Según registros públicos, 75,000 personas han muerto en la guerra civil de Siria, pero las agencias periodísticas calculan que el número es considerablemente más elevado[/leftquote]
No es la primera vez que este grupo de apoyo al presidente Bashar al-Assad recurre a tácticas ilícitas en redes sociales. La semana pasada violó la seguridad en el perfil de Twitter de la NPR, agencia informativa que fue utilizada para “delatar a la OTAN, por facilitar armas nucleares a organizaciones terroristas” según detallaban los tweets hackeados. Aunado a ese episodio, se suma un ataque a la BBC y a Reuters; en ambos casos se falsearon historias de eventos que en realidad no habían sucedido, como la supuesta retirada de rebeldes de la capital siria.
La situación es grave, pues los expertos en materia política dicen que los hackeos son un intento por encubrir los actos bélicos bajo el régimen de Assad. Tanto así que la administración de Barack Obama expresó la semana pasada que de cruzarse la línea roja en Siria, tendrían que intervenir con fuerza militar; de momento sólo lo hacen con suministros y medicamentos para las fuerzas rebeldes.