
Al parecer ni los juguetes de los más pequeños están a salvo de las amenazas cibernéticas. La compañía de seguridad Rapid7 encontró un hueco de seguridad en el osito de peluche Smart Toy Bear, de Fisher-Price.
Este oso de peluche inteligente puede conectarse a Internet y entablar conversaciones con los niños y ayudarles a aprender cosas nuevas. Esta información causó una lógica preocupación porque la Navidad pasada el oso inteligente de Fisher Price fue regalado en muchos hogares.
Según los expertos, los problemas de seguridad podrían permitir a los hackers robar datos como el nombre de los niños, su fecha de nacimiento, su género y otros datos sobre los usuarios de los osos.
Pero antes de que corras a quitar el oso a tus hijos o sobrinos, Rapid7 dijo que el problema se ha resuelto y que no hay pruebas de que ningún usuario mal intencionado lo haya aprovechado para robar datos de menores o de cualquier otro usuario de estos juguetes.
La compañía de juguetes lanzó un comunicado para tranquilizar a los clientes confirmando que el problema ha sido resuelto y que no hay evidencia de que alguien haya tenido acceso a la información de un cliente.
Una de las medidas de seguridad que están tomando los fabricantes es que no existan sistemas de grabación o almacenamiento en los propios juguetes para que no acumulen datos. Sin embargo, la inteligencia de los juguetes conectados reside en la nube. Esto significa que los datos viajan a través de Internet hasta servidores que se encargan de procesarlos, interpretarlos, hallar respuestas y devolverlas.
Que tiempos aquellos en que lo único que nos preocupaba era que se le acabara la pila a nuestro Chabelo miniatura.