No importa que tan sólidas sean las murallas de una fortaleza digital, siempre hay un astuto programador capaz de descifrar las claves de acceso. La ironía en el caso de Inputs.io es que no se trató de un descuido en la infraestructura del código, sino de ciertas fallas que cometió Linode, el proveedor de servicios de almacenamiento. Al parecer, los perpetradores ganaron privilegios de administrador mediante cuentas de correo electrónico que, debido a que eran demasiado viejas, no tenían un teléfono vinculado y, por ello, la contraseña era más fácil de restablecer.

Sólo se necesitaron 2 accesos ilegales para vaciar las cuentas virtuales de Inputs.io, que almacenaban 4100 monedas Bitcoin o, traducido en dinero más tangible, $1.8 MDD, de acuerdo con el precio actual del intercambio de divisas. TradeFortress, el individuo a cargo de este banco en línea, se limitó a explicar brevemente la situación y a ofrecer una disculpa, garantizando que hizo lo posible por recuperar la mayor cantidad posible de dinero robado, pero apenas obtuvo una fracción.
"Sé que no significa mucho, pero lo lamento, y tal vez está de más decir que me siento muy triste de que sucediera esto". El administrador de Inputs.io indica que las monedas recuperadas se distribuirán entre las personas afectadas de manera proporcional y que inclusive contribuirá con sus fondos para retribuir lo más posible.
No existe organización infalible ante los cibercriminales, así que Bitcoins o euros, la tragedia era inevitable. El problema es que este tipo de antecedentes deterioran aún más la imagen de la novedosa moneda virtual, que si bien ostenta un valor muy alto, tiene fama de insegura en términos informáticos, volátil ante la economía mundial y peligrosa por ser un medio predilecto del mercado negro.