La compañía afirma que será posible que el teléfono finja una llamada entrante para así escapar de una cita o de una situación incómoda.

El dispositivo puede portarse como un collar o una pulsera y usarse de una manera más seria. Por ejemplo, en una situación de violencia, el botón del dispositivo puede ser presionado durante 3 segundos para mandar un mensaje de texto a un número predefinido, el cual incluirá la ubicación exacta proporcionada por el GPS del accesorio portable.
El principal objetivo del producto es ayudar a las mujeres a sentirse menos vulnerables. La compañía encargada de fabricarlo dice que 90% de las violaciones no comienzan de manera violenta. Esto significa que si posee las herramientas necesarias, posiblemente una mujer cuenta con el tiempo suficiente para salir rápidamente de una situación comprometedora.
Para funcionar, la pieza de joyería se conecta a un smartphone vía Bluetooth 4.0 LE. El Guardian Angel tendrá un costo de $120 USD, y 10% del precio total será donado a la Asociación de mujeres para la acción y la investigación (por sus siglas en inglés. AWARE), con sede en Singapur.