
Aunque existen toda clase de consejos para mejorar la fertilidad masculina, los científicos encontraron que la pornografía es una alternativa natural y eficiente.
The College of Wooster con sede en Ohio, Estados Unidos, publicó un estudio que señala que los hombres que se masturban con la inspiración de un "nuevo estímulo femenino" —incluyendo cualquier recurso pornográfico— producen más cantidad de espermatozoides y de mejor calidad.
En el estudio se analizaron las muestras de 21 voluntarios con parejas estables. Se les pidió una completa abstinencia de alcohol y sexo por 48 horas antes de cada sesión de autocomplacencia.
Los voluntarios se "inspiraron" con 7 películas pornográficas en un periodo de 15 días, con una variable más: las primeras 6 películas contaban con las actuaciones de los mismos actores hombre y mujer, mientras que la séptima película era protagonizada por el mismo actor, pero con diferente actriz.

El resultado global reveló aumento en el volumen y la cuenta espermática de los voluntarios al masturbarse, además de que su eyaculación fue más rápida con la película número 7.
Según los científicos estos resultados no significan que el hombre está predestinado a engañar a la mujer, pero sí sugieren que la evolución de los individuos del sexo masculino ha favorecido que les sea más fácil tener sexo y fecundar a mujeres que no son sus parejas.
La doctora Laura K. Sirot, coautora del estudio, hizo una declaración muy contundente:
"Nuestro estudio no se refiere a que la monogamia sea favorecida o desfavorecida a nivel evolutivo. Sin embargo, estos resultados y otros estudios sobre la eyaculación sugieren que las relaciones sexuales extramaritales pueden haber existido desde hace mucho."
Los investigadores señalan que los resultados de estudio son importantes para la detección y tratamiento de la infertilidad masculina, sobre todo porque actualmente al obtener muestras de esperma con ayuda de material pornográfico alteraría favorablemente el conteo de espermatozoides, por lo que el médico diagnosticaría al paciente como sano y fértil cuando puede que en realidad no lo sea.