
De acuerdo a un reporte supuestamente fundamentado del rotativo The Financial Times, la unidad de desarrollo encargada de Android, ahora sin Andy Rubin, está diseñando un smartwatch que sirva como placebo y de alternativa mientras Glass baja de precio. Para evidencia, la agencia periodística provee de una liga a la patente de Google registrada en 2011, la cual ostenta un dispositivo en forma de pulsera con dos pantallas táctiles y una interfaz dinámica.
Sobra decir que en este tema hay muy poca vanguardia, incluso si la funcionalidad de los aditamentos se antoja igual a la de un teléfono inteligente. De relojes arcaicos que incluían versátiles características, a pulseras electrónicas de ejercicio y sin olvidar el extravagante Martian Passport Watch –inspirado en las películas de James Bond–, ya se pavimentó el sendero para que Apple, Samsung y Google vendan sus propuestas fácilmente.