
Sin muchas explicaciones, Brian Matiash publicó en su perfil de Google+ las fotos de Glass montado en un armazón tradicional, aunque no muy diferente a la estética del dispositivo original. Es decir, es probable que Google apueste por fijar un estándar de compatibilidad que sólo algunas marcas podrán suplir. Por lo que se puede observar, esta variante de Glass tiene un orificio en el que se inserta una de las patillas, la cual debe tener medidas muy específicas. Obviamente, éste es el primero de muchos estilos que seguramente se ofrecerán para portar el dispositivo.
Los participantes del programa Beta —de nombre Glass Explorers— reiteraron que las gafas inteligentes de Google distan de estar terminadas y pronostican que aún después del lanzamiento, los desarrolladores de apps tendrán que lidiar con serias complicaciones antes de ofrecer servicios estables y confiables. No obstante, las imperfecciones son entendibles, pues estamos hablando del primer experimento serio por convertir la realidad aumentada en un estilo de vida; claro, que la propuesta funcione y sea aceptada por la sociedad ya es un tema muy discutible.