
Los editores del sitio tecnológico Computerworld, gracias a un contacto cercano a los planes de Google, recibieron información clasificada, la cual sugiere que el desarrollo de Glass está lejos de finalizar. Esto debido a que faltan muchos detalles por pulir y que, si bien la forma de las gafas no cambiará demasiado para la versión final, el software debe someterse a importantes ajustes de desempeño. De hecho, la compañía comentó hace poco que los kits de desarrollo tampoco están terminados y recomendó a los programadores que trabajen sus ideas con el SDK de Android.
En respuesta a los rumores, un representante de Google dijo que la compañía prefiere no atenerse a ventanas de tiempo tan estrictas, ya que "siempre están ajustándose con el fin de construir un gran producto para los usuarios". Ahora bien, el pronóstico no es del todo una sorpresa, pues Erich Shcmidt confesó en abril que el desarrollo de Glass no tomará más de un año; aunque aceptó que podrían darse algunos contratiempos, dependiendo de la retroalimentación que brinden los poseedores del prototipo.
Sin importar que Glass llegue en 2014 o mucho después, es un hecho que el dispositivo dista de ser perfecto. Por ejemplo, es incompatible con un gran número de dispositivos móviles, sin olvidar que sus funciones son limitadas, en cuanto a reconocimiento de voz se refiere. Las mejoras son necesarias y sobra decir que llegarán, pero entre más tiempo transcurra antes del lanzamiento, más sofisticado será el producto; o al menos esa es la expectativa.