Tesla no es el primer fabricante que trabaja en dicho concepto, a decir verdad comienza a convertirse en una tendencia tan popular que el gobierno estadounidense está preocupado de las implicaciones en materia de armonía vial. La diferencia de lo que ofrecerá Musk, es que “será ejemplo tangible del futuro automovilístico”, o al menos así lo considera el célebre emprendedor.

Y es que el también inventor de tecnología espacial considera que la conducción autónoma es el siguiente paso lógico en la evolución de los automóviles, pero dice que la actual técnica de sensores de láser es demasiado costosa. Por ello, considera favorecer los sistemas ópticos, que además de abaratar presupuestos, son más efectivos en la detección de posición del vehículo.
En entrevista con la agencia noticiosa Bloomberg, Musk expresa su deseo de construir un sistema de cámaras que verifique en todo momento lo que se encuentra alrededor del vehículo y que aprovechando un software especializado, controle cada aspecto de la conducción, requiriendo del usuario únicamente la ubicación a la que debe dirigirse.
“Tesla desarrollará su propio piloto automático y es probable que lo haga en colaboración con Google, pero hay detalles pendientes que debemos solucionar primero. Además, nuestra prioridad es seguir impulsando la popularización de autos eléctricos”.