El “cubo mágico”, como se le conoció en un inicio, fue creado en 1974 por Ernő Rubik, un profesor y escultor húngaro. Originalmente, Rubik creó el cubo en un intento de fabricar una estructura de partes móviles que permitiera el movimiento, pero que no se desarmara. Al comenzar a manipularla, se dio cuenta de que había construido un rompecabezas singular.

Rubik otorgó una licencia a la Ideal Toy Corporation, de Nueva York, para comenzar a vender el cubo como juguete en 1980. Para cualquiera que haya pasado un par de décadas en este planeta, el cubo de Rubik es muy familiar y para algunos, como yo, un reto lleno de frustración, ya que no todos los que lo manipulan lo arman.
La invención de Rubik ha sido copiada y reproducida una y otra vez, en distintas variantes y formas. Si te sientes lo suficientemente hábil como para resolver el del Doodle de hoy, ve a Google a intentarlo. Advertencia: no nos hacemos responsables por el tiempo que debas pasar frente a tu pantalla. Todo lo necesitas hacer para mover uno de los lados del cubo es dejar presionado el botón izquierdo de tu mouse sobre la pieza y arrastrar el cursor.