El gobierno de Estados Unidos trabaja en la regulación que incluirá los trasplantes de rostro y mano en la legislación existente. Estas intervenciones quirúrgicas son tan raras que ni siquiera los hospitales y médicos cuentan con procedimientos y políticas estandarizadas para ellas. Asimismo, las bases de datos no están enlazadas y los protocolos de seguimiento son distintos en cada una de las instituciones que los llevan a cabo.
La Red para la Donación de Órganos (UNOS, por sus siglas en inglés) trabajará los siguientes meses en las políticas que permitirán a los transplantes de rostro y manos ser incluidos en las bases de datos de donación de órganos, así como definir los protocolos de compatibilidad, selección y seguimiento posterior a la operación.
Actualmente no se puede elegir ser donador de cara o mano, los trasplantes que se han llevado a cabo han sucedido debido a que los familiares cercanos del donador permiten en el momento que estos órganos sean utilizados en alguien más. Por otro lado, debe haber total transparencia con las personas sobre qué órganos están accediendo a donar. Es importante especificar cuáles órganos pueden ser trasplantados y permitir que los donadores potenciales elijan a cuáles se podrá tener acceso en caso de muerte prematura.
Aún así, la jefa del comité de UNOS, Suzanne McDiarmid, asegura que “el proceso de consentimiento para donar un órgano vital, no debe ser desviado del proceso de consentimiento para otro tipo de órganos, el cual confunda a la gente y crean que será diferente a donar un hígado o riñón”.
Incluir el rostro y las manos en el sistema de donación de órganos, sin duda, aumentará el número de trasplantes de éstos, pero además elevará el promedio de casos exitosos. Al ser partes del cuerpo visibles requieren otros cuidados y seguimiento muy delicado.