A pesar de que ha tenido varios triunfos en el último par de meses, BlackBerry acaba de pasar por otro retroceso en el largo camino hacia la recuperación de su antigua posición en el mundo de los servicios de datos y telefonía a nivel empresarial.
Después de varias pruebas, el gobierno británico ha empezado a dar señales de que BB10 no será el sistema operativo de elección para los empleados oficiales. Esto, debido a que según representantes gubernamentales, el sistema operativo no superó las pruebas de seguridad impuestas para su aprobación.
Debe resultar preocupante para BlackBerry el haber fallado en dichas pruebas, ya que uno de los puntos de venta de su nueva versión de SO es precisamente la seguridad, siendo capaz de separar entornos de trabajo de los personales. La misma empresa ha reconocido que todavía necesita el visto bueno del Computers Experts Security Group, pero por lo pronto, las cosas no se ven bien para ellos.
Sin embargo, BlackBerry se ha mostrado confiado de superar los exámenes de rigor del CESG y espera que, con ello, el gobierno británico termine por aceptar una nueva alianza.