El drone fue creado en los laboratorios de robótica de UC Berkeley y todavía está en desarrollo. Para que la aeronave te siga a donde sea, es necesario que portes un pequeño transmisor GPS y según sus creadores, el robot volador incorpora tecnología de reconocimiento visual para identificar al dueño de manera automática, además de que usa algoritmos de posicionamiento para que su cámara tome el mejor cuadro de video o fotografía. El accesorio GPS también almacena el audio de la escena, para que se sincronice con lo que grabó el drone y que sirva de complemento en la edición.
En términos de hardware, el Lily se construyó con base en las action camera que existen en el mercado y por eso tiene una carcasa de policarbonato que le permite soportar golpes severos. Y para ofrecer protección extra, la cámara se encuentra dentro del cuerpo del drone, en lugar de estar fuera como en la mayoría de los productos que ya existen en el mercado. Un gran beneficio si eres surfer o adicto a los deportes acuáticos, es que el Lily es a prueba de agua, por lo que puedes llevarlo a nadar cuando quieras. Lo malo es que para mantener los sellos y la impermeabilidad, la batería es interna y no la puedes remover para recargar.

Puedes preordenar tu Lily con $499 USD —aprovecha antes de que salga a precio regular de $999 USD—. El producto es muy ambicioso y tiene tecnología muy avanzada, falta ver si cumple la expectativa.
Fuente: Lily