
Por medio de un breve comunicado, los representantes de Acer explicaron que la mesa directiva voto unánimemente para que Stan Shih, quien funge como presidente ejecutivo, ocupe el puesto de director general. Lo anterior significa que él absorberá todas las responsabilidades y será quien tenga la última palabra al momento de tomar decisiones. Lo más sorprendente es que el directivo cumplirá sus funciones sin salario, ya que argumenta que se deben hacer sacrificios en todos los niveles para recuperar la estabilidad y a largo plazo, ganar el terreno perdido.
Mientras tanto, J. T. Wang, quien dejó su cargo a principios de noviembre, y Jim Wong permanecerán dentro de la compañía, pero como asesores, con el fin de propiciar una transición más fluida. La misión de Acer, según palabras de Shih, es mejorar su oferta para el consumidor sin dejar atrás las soluciones empresariales, al inyectar recursos en la división de información y comunicaciones. No se mencionó si continuarán los esfuerzos en el ámbito de los dispositivos móviles y la tecnología portable.
Los cambios en la estructura corporativa se vienen dando desde hace meses, pero es un hecho que la reorganización ya está en curso y con los cambios, también "hay nuevas estrategias, una visión diferente y formas más novedosas de ejecutar las ideas".