
Cabe señalar que dicha protección no se traduce en la capacidad de sumergir la cámara; en realidad, sólo se trata de un tipo de sellado que elimina la posibilidad de daño ante salpicaduras, como la que produce la lluvia, y que incluso, repele los estragos de la arena. Aunque dicha resistencia es la principal cualidad del equipo, en términos fotográficos se mantiene competitiva.

Si bien ostenta una estética similar a la X-S1, su sensor CMOS es un poco más pequeño, de 1/2.33" con capacidad de 16 megapixeles. Su ventaja es el zoom 50x, que equivale a 24-1.200 milímetros (en términos de 35 mm) y que ostenta f/2.8-5.6 de apertura. Sobre la misma línea de capacidades ópticas, la lente está diseñada para reducir las aberraciones cromáticas y una cubierta EBC que minimiza el desenfoque accidental y los destellos.
Fuji aprovechó el marco de CES 2014 para presumir que la nueva abanderada de FinePix estrena un nuevo sistema de estabilización óptica de imagen, compuesto de 5 ejes para ofrecer una compensación de hasta 5 pasos. No se reveló el precio, únicamente que estará disponible hacia mediados de año.