
Su método, que se llama El Bokeh Wall, sólo requiere papel aluminio y celofán… además de una cámara réflex con un lente de gran apertura (f/1.8 o f/1.4) y un flash externo. OK, el requisito de la DSLR es una graaan limitante, pero bueno, no puedes esperar que la lente de un smartphone haga milagros. Aunque Laya dice que en teoría su técnica también podría funcionar con un teléfono si es que tiene buena cámara y con una app que le ponga timer al disparador después del flash —como lo hace 645 PRO Mk II—, "sería cuestión de experimentar y ver los resultados".
Una vez que tienes todo el primer paso es arrugar el papel aluminio.

Después vuelves a estirar la hoja, pero sin hacerle aplanado.

Ahora debes pegarlo a una pared, para que esté a unos 40 cm del objeto que vas a fotografiar.

Al flash tienes que ponerle un celofán del color que quieras las luces de fondo.

Después ponle su cubierta al flash y colócalo debajo de la mesa donde está el objeto al que le sacarás la foto.

De preferencia debes darle luz adicional al objeto, para que no se opaque cuando dispares el flash.


Listo, con eso conseguirás que tus fotos se vean así:




