Para ayudarnos a despejar una de esas dudas, el siempre mediático @evleaks filtró un par de imágenes en las que se muestra la interfaz de la app que comunica al teléfono con el reloj inteligente. Al parecer, algunas de las aplicaciones propietarias de Samsung se usarán desde el Galaxy Gear y podríamos pensar que también otras de terceros, pues en la foto se ve la categoría My apps.
El desafío, tanto para Samsung como para el resto de los desarrolladores, será ajustarse a las apretadas dimensiones de la pantalla del Galaxy Gear sin dejar de ofrecer un buen nivel de funciones. Sony y Pebble solucionaron ese problema al usar su smartwatch sólo para notificaciones, pero si Samsung quiere distinguir su propuesta del resto, necesita algo más llamativo.
Algo que sobresale de esta filtración es que la app de Galaxy Gear permitirá localizar el reloj, en caso de que no lo encuentres y esté en modalidad silenciosa; claro, lo deberás sincronizar con el teléfono vía NFC.
Por lo demás, se dice que el Galaxy Gear estará potenciado por un procesador Exynos 4212 de doble núcleo a 1.5 GHz, acompañado de un GPU Mali-400 MP4, es decir, tendrá más potencia que muchos teléfonos de gama media.