Esa no es una ideología futurista de unos cuantos, se trata de un pensamiento que gana cada vez más popularidad en la industria tecnológica y de hecho David Marcus, el director de desarrollo de Facebook Messenger, cree que sucederá dentro en algún momento de 2016. Una de sus muchas evidencias es que ya nadie se acuerda de los números teléfonicos de nadie, "porque ya no tienen ninguna relevancia".

Y es que estamos tan acostumbrados a la facilidad de las apps, que todo lo demás se vuelve innecesario. "Si nos hicieran una prueba para recordar el número de los mejores amigos o de familiares cercanos, recordaríamos menos de la mitad. En el caso de los adolescentes sólo recuerdan el número de su casa y eso sólo porque tienen que hablar para pedir algún permiso".
Por supuesto no es algo que deba preocuparnos, pues los servicios de mensajería y las redes sociales están reemplazando de manera muy efectiva lo que antes se limitaba a llamadas de voz. En todo caso el problema será para las operadoras de servicios telefónicos, que tendrán que hacer una transición agresiva hacia otros tipos de negocios —tal vez limitándose a ser proveedores de Internet para móviles—.
Pensar que todo eso sucederá en 2016 es irse al extremo, pues al menos lo que vimos durante el año pasado no pronostica una muerte tan repentina para la telefonía celular tradicional. Pero aún si no sucederá dentro de pocos meses, es un hecho que vamos hacia allá.