El nombre de esto es Rehabinjury, un videojuego interactivo adaptable a consolas con controlador de juego libre, donde hay niveles con ejercicios específicos y puede ser personalizado de acuerdo a las necesidades de un hospital, médico o paciente.
Daniel Nieto Salgado y Román Flores Novoa, ambos estudiantes del séptimo semestre de UVM Campus Toluca, iniciaron hace dos años el desarrollo de este software. El dispositivo está programado para fisioterapia por lesiones de miembro superior, lesiones de manguito rotador, así como para lesiones de rodilla de ligamentos cruzados por tratarse de las lesiones más frecuentes, sobre todo en las actividades deportivas.

La plataforma consta de diferentes modalidades: rehabilitación para personas sedentarias, deportistas y para personas que requieren rehabilitación por distintas circunstancias. De acuerdo a cada caso, el software se programa con niveles y ejercicios específicos. La idea de desarrollar Rehabinjury, surgió cuando uno de los estudiantes se lastimó la rodilla practicando futbol y pasó por una complicada rehabilitación.
Daniel Nieto explicó:
“La terapia de los pacientes es intensa mientras se tiene ayuda profesional, así como la economía suficiente para cubrir los gastos que esto implica, sin embargo, la rehabilitación subsecuente en casa, es a menudo auto dirigida y con información poco confiable”.
Rehabinjury funciona de la misma manera que un juego interactivo, el cual hace un escaneo tridimensional del paciente para crea su avatar; el software lo detecta y este permite decidir qué tipo de ejercicios va a utilizar para su rehabilitación.
Durante el desarrollo del proyecto los estudiantes fueron asesorados por el Dr. Salvador Medel, especialista en Fisioterapia y por el Dr. Gonzalo Baldobinos Chacón, especialista en Sistemas, ambos académicos de la Universidad del Valle de México. Por ahora Daniel y Román están enfocados en terminar una adaptación del software para implementarlo en una institución de salud pública y están por terminar otra versión que consiste en utilizar lentes de VR y pretenden lanzar su producto al mercado en aproximadamente seis meses.
El software desarrollado por los estudiantes participó en el 2015 en el concurso Latinoamericano de Proyectos de Cómputo de SOLACYT, en donde obtuvo medalla de oro a nivel estatal y medalla de bronce a nivel nacional.
Tal vez quieras leer: Esta bacteria ciborg con páneles solares le gana a las plantas en la fotosíntesis