El video comienza en blanco y negro, y se sitúa en un yermo desolado y desértico que te recordará a las películas de Mad Max. Entonces aparece un Model S que surca dicho panorama y se puede ver a personas sucias y acabadas encadenadas a grandes botes de gasolina que deben cargar de un lado a otro.
Lo más impresionante de todo es la voz en off, la cual nos da un sermón sobre lo estúpido que es consumir gasolina y nos recuerda que un mundo mejor no es un sueño, sino una tarea sencilla de ingeniería eléctrica científica. Al final, nos damos cuenta que Nikola Tesla es quien nos regala esas palabras.
En serio, Elon Musk amó este corto: