
El efecto placebo es aquella magia psicológica que sucede en tu cabecita cuando crees que algo que tomaste te hizo efecto —como aquella vez que me emborrache con cerveza sin alcohol—, normalmente se aplica a estudios clínicos o cuando quieres engañar a un incauto con homeopatía o cosas así.
El —ocioso— profesor Paul Cairns de la Universidad de York, Reino Unido, después de ver un documental en el que un grupo de ciclistas habían mejorado su rendimiento engañados con simples pastillas de azúcar, se preguntó si este efecto podría aplicarse a los videojugadores.
Y sí, resulta que el efecto placebo puede muy bien aplicarse a los juegos de video, Cairns realizó un pequeño experimento donde utilizó el juego “Don’t Starve” con dos grupos: El grupo A jugaría el juego sin ninguna instrucción extra, al grupo B en cambio, le dijo que el juego contaba con inteligencia artificial y que modifica los niveles de acuerdo a las habilidades del jugador.
Los resultados fueron interesantes, los jugadores a los que les aplicaron este placebo reportaron una experiencia de juego mucho más enriquecida. A pesar de que ambos grupos jugaron exactamente el mismo juego, al final de cada nivel en los cuestionarios que les fueron aplicados, aquellos que creían que había una inteligencia artificial interactuando con ellos, resultaron mucho más entretenidos y entusiasmados.
La verdad yo no sé qué se sorprenden, yo hacía lo mismo con mis primitos pequeños… les daba un control desconectado y les decía que estaban jugando, era muy gracioso, hasta que se dieron cuenta y crecieron más que yo…