Netflix ha crecido mucho en últimos años, extendiendo sus dominios a muy diversas regiones del mundo, pero aún cuando es considerado el más popular servicio de cine y televisión a la carta vía Internet, su negocio más lucrativo sigue siendo el de entregar video en DVD a la puerta de los hogares dentro de la Unión Americana, según revela el primer reporte fiscal de la compañía en 2013.
El éxito de Netflix alrededor del orbe es incuestionable y la evidencia está en que tan sólo en el trimestre que termina ganó 2.05 millones de usuarios, el problema es que su intento por obtener mayor penetración está generando gastos abismales, lo que se tradujo a una pérdida de $105 MDD por costos operativos e infraestructura en países al norte de Europa. Lamentablemente, esta cifra ensombrece los $109 millones de dólares que ganó dentro de territorio estadounidense, sin mencionar que al margen de un aumento considerable en ventas –de $945 millones por sobre $857 del año anterior– el margen de ganancia fue de apenas $7.9 MDD.
Para atraer a nuevos clientes, este servicio en línea garantiza que el catálogo seguirá expandiéndose a ritmo muy constante y para asegurarse de cumplir la promesa, Netflix recién firmo acuerdos con Warner Bros. y Cartoon Network a fin de incluir todas las temporadas de numerosas series de animación y algunos shows de popularidad vigente, entre ellas Fringe. Además, el director general Reed Hastings reveló en vísperas de CES 2013 que su compañía incursionará en la producción televisiva con el drama político House of Cards.
Frente a planes ambiciosos que contemplan una exclusividad con Disney en 2016, y la agresiva decisión de migrar parte de su contenido a 4K, los directivos de Netflix explican que para alcanzar un crecimiento más notorio hace falta que la legislación les permita vincular los videos con redes sociales.