Cuando comes mucha azúcar, la glucosa en tu cuerpo sube y se produce un químico que afecta tus tejidos. La enzima glicerol-3-fosfato-fosfatasa (G3PP) degrada ese químico y lo aleja de tus células para que no pueda hacerles daño y ayuda a que lo expulses.
El G3PP protege las células creadoras de insulina –la hormona que regula el uso de grasa y azúcar– porque cuando hay exceso de estas sustancias, se vuelven tóxicas y las funciones normales se arruinan. Así empieza la diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares.
La enzima G3PP ayuda a mantener el buen funcionamiento del metabolismo, formación de energía y moléculas de grasa. Su descubrimiento ayudará a muchas personas a que no sufran de esas enfermedades ocasionadas por mala alimentación –aunque no por eso, ya podremos comer como si no hubiera mañana eh–.

El G3PP fue descubierto por un grupo de científicos en el centro de investigación del hospital en la Universidad de Montreal. El equipo fue liderado por Marc Prentki y Murthy Madiraju.
Los investigadores están buscando los activadores de moléculas G3PP para tratar trastornos cardiometabólicos.