Un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Diego, desarrollaron un biosensor capaz de generar corriente eléctrica con sudor.
El sensor se adhiere al cuerpo igual que un tatuaje temporal y de esta manera reacciona al lactato proveniente del sudor —esta sustancia se produce cuando se lleva a cabo una activida física demandante por medio de un proceso llamado glucólisis—. Cabe resaltar que el dispositivo mide aspectos que antes necesitaban múltiples extracciones de sangre durante una sesión de ejercicio.
Sin duda se trata de una herramienta sumamente útil para los atletas y la medicina del deporte, pero el aspecto más interesante es la energía que genera nuestro cuerpo y cómo el biosensor tiene el poder para aprovecharla. El diseño actual de la biobatería incorpora electrodos milimétricos y los voluntarios que se ejercitaron para generar electricidad sólo consiguieron 4 microwatts.
La energía recolectada no alcanza ni para echar a andar un reloj, pero el doctor Wenzhao Jia sostiene que el equipo de investigadores trabaja en optimizar esta tecnología, para que en el futuro la biobatería brinde el poder suficiente a algunos dispositivos.