Este nuevo robot se llama LineFORM y tiene la forma de una serpiente que posee la capacidad de mezclar rigidez con flexibilidad gracias a pequeños robots flexibles que pueden moverse de forma independiente o en conjunto para crear nuevas formas.
En las primeras pruebas de laboratorio, este nuevo dispositivo ha podido tomar la forma de un teléfono, una pulsera inteligente y una lámpara.
La idea es que en un corto plazo, el robot del MIT pueda resultar una herramienta de trabajo muy útil a la hora de trabajar con el modelado en 3D porque es capaz de reproducir diferentes formas al conectarse a una computadora.
Según sus creadores, este proyecto es fácilmente escalable, por lo que podría utilizarse para desarrollar nuevos exoesqueletos que combinarán rigidez con flexibilidad para ajustarse exactamente a las necesidades de cualquier paciente con alguna discapacidad.
Los investigadores van a seguir perfeccionando este prototipo para encontrar nuevas aplicaciones.