
El equipo de investigadores de la Universidad de Berkeley hizo un gran descubrimiento en la rama de la tecnología muscular artificial. Gracias a un compuesto, llamado dióxido de vanadio, lograron crear un sistema de músculos microscópico que es 1000 veces más fuerte que cualquiera de nuestros músculos.
El compuesto cambia rápidamente de aislante a metal conductor a 67 grados Farenheit y en esta transición se contrae de manera acelerada, así es como simula un pequeño músculo. Este micro músculo artificial fue capaz de lanzar objetos 50 veces más pesados que él y de 5 veces su tamaño en tan sólo 60 milisegundos.
Al reaccionar con calor, los científicos pueden seleccionar cuál de los sistemas musculares quieren accionar en cada ocasión. La visión de los investigadores es la de algún día crear sistemas neuromusculares con el dióxido de vanadio. Con motores que asemejen músculos se podrá soportar gran peso y ser lo suficientemente flexibles para operar en pequeños espacios y con poca energía.