Hay muchas aplicaciones para el reconocimiento facial. Desde desbloquear tu celular Android hasta las futuristas, planteadas en cintas como Minority Report y que sugieren la posibilidad de enviar mensajes altamente personalizados y detallando la identidad del comprador.
Desde luego, la aplicación de este tipo de funciones pueden llegar a entrar al terreno de la invasión de la privacidad de aquellos a los que se les escanea el rostro. Por ello, un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Informática de Tokio crearon un par de anteojos que impiden que los programas de reconocimiento de rostro funcionen en quien los porta.
Funciona así: los lentes proyectan una luz cuya frecuencia llega casi al infrarrojo, pero que no daña la vista de quien los usa. De esa manera, las imágenes obtenidas por las cámaras registran una distorsión y entonces no pueden interpretar la señal, dejando en el anonimato a quien los usa.
En realidad el uso de los sistemas de reconocimiento de rostro no está muy generalizado y mucho menos en el aspecto de realmente determinar la identidad de una persona, pero en Japón se preparan para el futuro. Desde luego, cuando ese momento llegue, esperamos que los anteojos sean más prácticos, ya que el usuario necesita cargar consigo una fuente de poder a todos lados. Los lentes estarán disponibles a la venta, aunque no se ha determinado fecha y precio.