
Pero el autor de Trainspotting y otras cintas de culto no está completamente en contra, le concede crédito a los visionarios que aprovechan la técnica. “Hay mucha gente que ha realizado un extraordinario trabajo con el 3D, como Life of Pi o incluso, Avatar. Mi problema es que la necesidad de gafas me sigue sustrayendo de la experiencia”.
Danny Boyle es una persona que casi toda su vida ha usado lentes, así que cuando asiste a una sala de cine y tiene que ponerse los anteojos 3D, no percibe exactamente lo mismo que el resto de la audiencia. “Creo que toda la gente que usa lentes se siente un poco tonta. Si usas doble par de lentes, te sientes doblemente tonto. En mi opinión, hemos llegado a un punto de estancamiento visual, ya no hay forma de mejorar. El futuro está en el audio y creo que las innovaciones de Dolby Atmos serán el equivalente del 3D pero llegarán para quedarse. Seré honesto, no sé si el 3D sobrevivirá, pero me parece que sólo es una fase”.