
La oveja fue hallada por unas personas que pasaban por la región de Canberra, en Australia. El carnero, de raza merino, se distingue por acumular lana en grandes cantidades a diferencia de las ovejas comunes. Por eso, Chris superó entre 4 y 5 veces el tamaño superior de una oveja de su tipo.

Rápidamente, Chris fue llevada a una granja local para ser esquilada —para que entiendas mejor, la raparon—. Para hacer el trabajo, se llamó al campeón australiano de esquila, Ian Elkins —es ridículo pero existe un campeón—, quien durmió a la oveja y en 40 minutos logró cortar los 42.2 kg de lana que la cubrían.

El carnero Chris, gracias a la cantidad de lana que poseía, ganó un récord mundial y el cariño de miles de personas que conocieron su historia gracias a su difusión en las redes sociales. Chris se encuentra estable y sin peligro, gracias a la esquilada que se llevó. Ahora luce como una oveja cualquiera —sin ofender—, pero con mucha fama en el mundo.