Otro problema son las rayas que pueden aparecer en tu equipo aunque esté protegido por Gorilla Glass. Estas pequeñas y molestas marcas en la pantalla no sólo las ocasiona una leve caída o que tengas uñas largas y afiladas, la arenilla en los bolsillos de tu pantalón es el principal culpable de la rayones.
La solución perfecta podría ser un protector fabricado con cristal templado, pero deberías considerar los siguientes puntos antes de comprar uno:
1. Ponen en riesgo tu salud
El cristal templado es tan fuerte, que cuando lo vences ocurre una falla catastrófica tan poderosa que lanza residuos diminutos en todas direcciones, incluidos tus ojos.
2. No es invencible y con el tiempo aparecerán rayones
Todo por bien servir se acaba.
3. Además de chinos son caros
Algunos cuestan hasta $35 dólares, pero la verdad es que la mayoría son prácticamente iguales.
4. Un smartphone protegido es igual a un smartphone horrible
¿De qué te sirve comprar el smartphone más bonito si al final quedará irreconocible? Las compañías deberían fabricar equipos más resistentes y no obligarnos gastar en accesorios.