
Un equipo de ingenieros eléctricos de Stanford llevan dos años trabajando en un proyecto que le resultará familiar a todo seguidor de Star Trek —aunque ya debería ser considerado como cultur general—, estamos hablando de un escaner portatil a base de ultrasonido y microondas que permitiría detectar enfermedades y anormalidades en el cuerpo sin tener siquiera que tocarlo: un tricorder.
El equipo liderado por Amin Arbabian y Pierre Khuri-Yakub —por lo menos sus nombres si parecen sacados de la Starfleet— desarrolla esta tecnología en principio para detectar explosivos plásticos que pasan inadvertidos por la mayoría de los detectores, pero se dieron cuenta de que podría ser usada en el campo médico, ayudando a detectar etapas tempranas de cáncer, tumores y anormalidades en el cuerpo.
La tecnología puede estar lista para su uso en aproximadamente 10 o 15 años cuando mucho, lo cual puede parecer mucho, pero si consideramos que Star Trek se lleva a cabo 300 años en el futuro, yo diría que vamos muy bien.