Este nuevo condón es logro del Instituto Australiano para Bioingeniería y Nanotecnología (AIBN) de la Universidad de Queensland, quienes descubrieron que pueden crear mejor látex usando las fibras de un pasto llamado spinifex.

Esa planta nativa australiana es rica en nanocelulosa, un material que se agrega al manufacturar el látex y que mejora mucho su calidad —es 30% más delgado y aguanta 20% más presión—. Los investigadores creen que con más trabajo, podrán adelgazar todavía más el grosor de los condones.
Pero el descubrimiento no sólo beneficia la salud sexual y prevención, también es excelente noticia para los doctores y cirujanos porque ahora sus guantes serán más seguros, tendrán más control en sus movimientos, sensibilidad y menos cansancio.

Otra ventaja es que productos más delgados involucran menos uso de látex por lo que bajarán su precio, lo cual beneficiará doctores y hará más accesibles a los —ahora más cómodos— condones.
Y eso no es todo, los ingenieros del AIBN han trabajado de la manos de comunidades indígenas australianas, Indjalandji-Dhidhanu, que han usado la resina del spinifex por muchas generaciones. La universidad firmó un acuerdo con la Corporación Aborigen Dugalunji para asegurar que la comunidad participe y se beneficie de la comercialización de este descubrimiento.