
A diferencia de los otros choferes de Uber alrededor del mundo, quienes tienen que desgastarse manejando, este estadounidense sacó ventaja del sistema de referencias. Y es que para crecer todavía más rápido, Uber te recompensa si convences a otros conductores de registrarse en la plataforma; después de cierta cantidad de viajes que completan esos choferes recomendados, hay un jugoso bono para ambos.
En algunos casos, el bono puede ser de cantidades exorbitantes.

Joseph se inspiró en la historia de Blake Jareds, un tipo que se ganó el apodo de "Rey de Uber" por ganar $50,000 dólares de crédito gracias a que le dio a todo mundo su código de invitación. Claro, las cosas no son tan sencillas como ir repartiendo tu código con el primer individuo que tengas enfrente. Para empezar Uber te prohíbe poner tu código públicamente en foros, sitios web o redes sociales; si quieres que la gente lo use debes hacer la invitación directa y si no haces caso, te puede banear —no importa si eres usuario o chofer—.
Seguro de que podía hacer lo mismo como chofer, Joseph comenzó a buscar nuevos choferes en donde fuera: redes sociales, con amigos, en bares y centros nocturnos, etcétera. Casi buscó debajo de las piedras, pero le funcionó, porque a la fecha lleva más de $90,000 dólares y eso que comenzó hace apenas 6 meses.
Pero más allá de estar repartiendo códigos, hace falta comprometerse con cada invitado. Joseph dice que cuando encuentra a algún interesado lo acompaña a través de todo el proceso, desde llenar las formas de registro y apoyarlo con la carta de antecedentes penales, hasta todo lo relacionado con los vehículos. "Esa es la parte más importante. Tienes que estar dispuesto a darle seguimiento a cada persona y ayudar en caso de que encuentren obstáculos".
Obviamente no es el único que descubrió lo efectiva de esta táctica y de hecho en Google aparecen varios resultados de gente que parece estar buscando hacer dinero del mismo modo.

La diferencia de lo que hace Joseph está en que busca a la gente directamente y que se mantiene al día con el precio de los bonos, para ofrecer siempre la cifra vigente —porque el bono varía dependiendo de la ciudad y la necesidad que tiene Uber de conseguir nuevos choferes—, en lugar de hacer falsas promesas. "Muchos de mis competidores prometen bonos que ya caducaron, lo cual frustra a los nuevos conductores, porque reciben mucho menos dinero de lo que esperaban".
Ahora bien, la historia de Joseph es una ingeniosa forma de aprovechar las ventajas del sistema, pero también están los que hacen trampa. En China hay conductores que hacen "viajes fantasma" con usuarios cómplices para recibir los bonos de productividad de Uber.
H/T Business Insider