
Voceros de Canonical dicen estar trabajando con el Ministerio de Industria e Información Tecnológica de aquél país en la creación de un modelo especializado para la población asiática que bajo el nombre de Ubuntu Kylin, será lanzado en abril. Además de ofrecer herramientas específicas, integrará aplicaciones de autoría local, incluida Baidu que brinda funciones de localización y la tienda en línea Taobao, así como sistemas de pago a bancos y servicios. En pocas palabras, tiene de enfoque convertirse en el centro de operaciones para todo ciudadano chino.
El director general de Canonical, Jane Silber, comenta que se trata de un esfuerzo monumental para solucionar todas las necesidades de los habitantes en China dentro de un sistema centralizado y que gracias a la inversión del gobierno, beneficiará a consumidores, vendedores de hardware y comerciantes.
La implementación de Kylin es apenas uno de los primeros pasos en una iniciativa a cinco años que tiene como objetivo erradicar la dependencia de plataformas occidentales. Dado que Ubuntu es de código abierto, es más fácil aplicar seguros explícitos y tener control sobre la programación.