Dale Settle es un entusiasta de los drones que lleva algún tiempo organizando carreras FPV —Vista en primera persona por sus siglas en ingles, osea que tu lo ves todo como si fueras el dron—. Considera que los drones son más divertidos que peligrosos y que con la regulación adecuada y el respeto a los entusiastas no habrá ningún problema.
La verdad es que esas carreras se ven espectaculares, toda la emoción de la velocidad aérea —o por lo menos toda de la que sea capaz un dron— sin la necesidad de protección especial o ninguna clase de seguro médico.
En el mini documental además aparece un sujeto que tiene mucha paranoia sobre los drones y logró hacer de eso una compañía desarrollando sistemas de defensa contra estos robots aéreos con tecnología de punta como… redes —y no, no es el Coyote de los Looney Tunes—.
Ya puedo ver el futuro de esto en México: Arrancones de drones en las madrugadas, con apuestas y alcohol ¿que podría salir mal?