“Estamos conscientes del problema con el 787 ocurrido la tarde del martes en Narita, que parece haber estado relacionado con la ventilación de una sola celda de la batería. El problema ocurrió durante un mantenimiento programado, sin pasajeros a bordo. Las mejoras en el sistema de baterías del 787 el año pasado parecen haber funcionado como estaban diseñadas. Sinceramente, sentimos cualquier impacto causado a Japan Airlines y estamos trabajando con ellos para volver a poner este avión en servicio.”, reveló el vocero de la aerolínea.
Según reportes del departamento de mantenimiento, al cumplir con su trabajo, casi 2 horas antes del siguiente vuelo del 787, descubrieron que había humo, acompañado de la salida de un líquido misterioso de la batería principal de la aeronave. Al entrar en la cabina y revisar los sensores, descubrieron que estos indicaban un error con la batería y el sistema de carga. Cabe mencionar que la National Transportation Safety Board (NTSB, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos reveló ayer, mediante un tweet, que está dispuesta a involucrarse y ayudar con la investigación.